quiero ir a verte y que me abraces,
no quiero que me expliques nada,
solo que me abraces,
solo quiero olerte,
acariciar tu espalda,
y quedarme ahí entre tus brazos,
solo quiero apretarte,
tocar tu cabello,
y sentir que todo va a estar bien.
Con las ganas que tenía de tomarle la mano,
de besarla,
de dormir abrazada de ella,
con las ganas que tenía que me viera,
como yo la veía;
con las ganas
que tenía que me correspondiera,
con las ganas que tenía de ir con ella a todas partes,
con las ganas que tenía de viajar con ella.
Un día tuve que parar todo,
porque no era yo a la que quería.
Escribir poesía, me hacía sentir tanto,
me ponía en perspectiva de
lo que me hacía sentir la vida.
La música, me traía paz,
me permitía poder transmitir, como sentía,
me hacía concentrarme y entrar en mi ser.
La fotografía, me cautivaba, me dejaba
ser más consciente de cada detalle,
me permitía ver las cosas con quietud.
Dejé de escribir hace como un año,
porque a veces dolía.
Dejé la música porque dejé de darme tiempo.
Dejé la fotografía porque empece a tener prisa.
Significas… el amor más genuino e inocente que he tenido,
la inspiración de mis primeros poemas,
de toda la vida.
Mi sentir caótico y armónico,
mi pausa, mi paz al abrazarte.
Significas tanto para mí,
que no alcanzaría con palabras,
describir todo lo que siento.
Significas ese amor libre,
poderoso e inimaginable que ha trascendido,
en el tiempo, en las dimensiones.
Te regalo un poema
que retumba en la eternidad,
que se puede sentir
y replicar al leerlo,
te regalo un pedazo de mí,
que nació de la inspiración.
Te regalo un poema,
que no se puede comprar,
que no tiene precio,
que no es tangible.
Te regalo un poema que
nunca sabrás que es para ti,
quizá nunca leerás,
que solo existirá,
en algunas líneas,
Que la vida te de eso que buscas tanto,
ese amor propio que crees que
esta afuera y en otros,
esa paz que necesitas,
esa certeza de saber quién eres,
con defectos y virtudes.
Que te ames un chingo para no ser
y aceptar un amor a medias.
Que todo tu entorno sea armonioso,
que seas tan feliz, que contagies
con tu risa, con tu forma de ser.
Que seas inspiración,
admiración,
como lo fuiste para mí,
que seas poesía eterna,
en el tiempo, en el alma.